Información de manejo importante para el iPhone

Limpieza.  Limpia el iPhone de inmediato si entra en contacto con cualquier elemento que pueda mancharlo o dañarlo (por ejemplo, polvo o arena, tinta, maquillaje, jabón, detergente, ácidos o alimentos ácidos, o lociones). Para limpiarlo:

  • Desconecta todos los cables y realiza una de las siguientes acciones para apagar el iPhone:

    • En un iPhone con Face ID: Mantén pulsados simultáneamente el botón lateral y cualquiera de los botones de volumen hasta que aparezcan los botones deslizantes y, a continuación, arrastra el superior.

    • En un iPhone con botón de inicio: Mantén pulsado el botón lateral y, a continuación, arrastra el regulador.

    • Todos los modelos: Ve a Ajustes  > General > Apagar y arrastra el regulador.

  • Utiliza un paño suave y ligeramente humedecido que no desprenda pelusa (por ejemplo, un paño especial para lentes).

  • Evita que entre humedad en las aberturas.

  • No utilices aire comprimido.

  • No sumerjas el iPhone en ningún producto de limpieza.

  • Puedes limpiar con cuidado las superficies exteriores del iPhone con una toallita con alcohol isopropílico al 70 % o con alcohol etílico al 75 %, o con toallitas desinfectantes Clorox. No uses productos que contengan lejía o peróxido de hidrógeno. Después de desinfectar, limpia con un paño suave y humedecido (con agua) que no desprenda pelusa.

El iPhone tiene un revestimiento oleofóbico (que repele los aceites) resistente a las huellas de los dedos. Este revestimiento se desgasta con el uso normal. Los productos de limpieza y los materiales abrasivos mermarán aún más el revestimiento y podrían llegar a rayar el iPhone.

Exposición a líquidos y a suciedad.  Si se producen salpicaduras de líquido en el iPhone o si se ensucia, límpialo con un paño suave, seco y que no desprenda pelusa (por ejemplo, un paño especial para lentes) y asegúrate de que el iPhone esté seco y limpio de polvo antes de abrir la bandeja SIM. Minimiza la exposición del iPhone a jabón, detergente, ácidos o alimentos ácidos y cualquier tipo de líquido (por ejemplo, agua salada, agua jabonosa, agua de piscina, perfume, repelente de insectos, loción, protector solar, aceite, disolvente de adhesivo, tinte para el cabello y disolventes). Si el iPhone entra en contacto con alguna de estas sustancias, sigue las instrucciones descritas anteriormente en la sección “Limpieza”.

Los modelos compatibles son resistentes al agua, a las salpicaduras y al polvo, y se han sometido a pruebas bajo condiciones de laboratorio estrictamente controladas con una clasificación de IP68 o IP67 según la norma IEC 60529. La resistencia al agua, a las salpicaduras y al polvo no es una condición permanente y puede disminuir con el tiempo en condiciones normales de uso. El daño por líquidos no está cubierto por la garantía. Consulta el artículo de soporte de Apple Sobre la resistencia del iPhone 7 o modelos posteriores al polvo, el agua y las salpicaduras. Para impedir que se produzcan daños por líquidos en el iPhone, evita lo siguiente:

  • Nadar o bañarse con el iPhone.

  • Exponer el iPhone a agua presurizada o a alta velocidad, como al ducharse, manejar una moto de agua, practicar esquí acuático, esquí acuático sobre tabla, surf, etc.

  • Utilizar el iPhone en una sauna o baño turco.

  • Sumergir el iPhone en agua de manera intencionada.

  • Utilizar el iPhone fuera de los intervalos de temperatura sugeridos o en condiciones extremadamente húmedas.

  • Dejar caer el iPhone o someterlo a otro tipo de impactos.

  • Desmontar el iPhone o quitarle los tornillos.

Si el iPhone ha estado expuesto a líquidos, desconecta todos los cables y no cargues el dispositivo hasta que esté completamente seco. Utilizar accesorios o cargar con el iPhone mojado podría dañarlo. Deja que pasen al menos 5 horas antes de cargar o conectar un accesorio Lightning o USB-C.

Para secar el iPhone, sacúdelo suavemente contra la mano colocando el conector Lightning o USB-C boca abajo para eliminar el exceso de líquido. Deja el dispositivo en un lugar seco con una ventilación de aire suficiente. Colocar el dispositivo delante de un ventilador de aire fresco que sople directamente sobre el conector Lightning o USB-C puede ayudar a que se seque.

No seques el iPhone utilizando una fuente de calor externa ni insertes ningún objeto extraño en el conector Lightning o USB-C, como un bastoncillo de algodón o una toalla de papel.

Láser y LiDAR.  La exposición de la cámara a fuentes de luz externas de alta intensidad, como rayos láser o LiDAR (que suelen estar integrados o montados en vehículos), puede dañar el sensor de imagen. Este daño puede producirse incluso con la aplicación Cámara desactivada. Esto podría provocar anomalías en la imagen que se ve a través de la ventana de previsualización de la cámara o en las fotos que se hacen.

Uso de conectores, puertos y botones.  No introduzcas nunca a la fuerza un conector en un puerto ni ejerzas demasiada presión al tocar un botón, ya que podrías provocar daños no cubiertos por la garantía. Si el conector y el puerto no encajan con una facilidad razonable, es probable que no puedan conectarse. Comprueba que no haya ninguna obstrucción y asegúrate de que el conector se corresponda con el puerto y de haberlo colocado en la posición correcta con respecto al puerto.

Cables USB-C o de USB-C a Lightning. El cambio de color del conector Lightning o USB-C tras su uso habitual es normal. La suciedad y la exposición a la humedad pueden provocar la alteración del color. Si el conector o el cable Lightning o USB-C se calentasen durante su uso o no permitiesen que el iPhone se cargase o se sincronizara, desconecta el cable del ordenador o del adaptador de corriente y limpia el conector Lightning o USB-C con un paño suave, seco y que no desprenda pelusa. No utilices líquidos ni productos de limpieza cuando limpies el conector Lightning o USB-C.

Ciertos modos de uso pueden contribuir al deshilachamiento o a la rotura de los cables. El cable incluido, como cualquier otro cable metálico, se puede debilitar o resquebrajar si se dobla repetidamente por el mismo sitio. Si el cable se curva, procura que lo haga ligeramente, sin formar ángulos. Revisa el conector y el cable regularmente para comprobar que no esté retorcido, roto, doblado o que no presente otros daño. Si sufriera alguno de estos daños, deja de utilizar el cable.

Temperatura de funcionamiento.  El iPhone ha sido diseñado para funcionar a temperaturas de entre 0 y 35 °C y se puede guardar a temperaturas de entre -20 y 45 °C. El iPhone puede sufrir daños y la vida útil de la batería puede reducirse si se guarda o se utiliza fuera de estos intervalos de temperaturas. Procura no exponer el iPhone a cambios drásticos de temperatura o humedad. Cuando estés usando el iPhone o cargando la batería, es normal que el iPhone se caliente.

Si la temperatura interior del iPhone excede el intervalo normal de funcionamiento (por ejemplo, si permanece dentro de un coche a altas temperaturas o expuesto a la luz directa del sol durante largos periodos de tiempo), puedes notar los siguientes síntomas mientras el dispositivo trata de autorregularse la temperatura:

  • El iPhone deja de cargarse.

  • La pantalla se oscurece.

  • Aparece en pantalla una advertencia sobre la temperatura.

  • Algunas apps pueden cerrarse.

Importante: Es posible que no puedas utilizar el iPhone mientras se muestre la pantalla de advertencia sobre la temperatura. Si el iPhone no puede regular su temperatura interna, entra en un modo de reposo profundo hasta que se enfría. Lleva el iPhone a una ubicación más fría, lejos de la luz directa del sol, y espera unos minutos antes de intentar utilizar de nuevo el iPhone.

Consulta el artículo del servicio de soporte de Apple Si el iPhone o el iPad se calienta o se enfría demasiado.

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