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Tique

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Copia romana en mármol de
una estatua obra de Eutíquides:
la Tique de Antioquía (ca. 300 a. C.)
conservada en el Vaticano.

En la mitología griega, Tique,[1] a veces Tiqué,[2] Tyche[3] o simplemente Fortuna[4] (en griego: Τύχη; latín: Tychē)[5] era la diosa y personificación de la «suerte» o «casualidad», en cuanto a una diosa del destino que regía la prosperidad de uno o varios individuos o comunidad.[6] El sustantivo τύχη significa «azar, suerte, fortuna, éxito, dicha, desdicha, fracaso, prosperidad o adversidad».[7] Bajo la interpretatio graeca Tique pasó a identificarse con la Fortuna romana durante la etapa imperial romana.[8] Su símbolo es la corona mural, el timón y la cornucopia.[6]

Tique es una hija de Zeus a quien le ha sido otorgado el poder de determinar la fortuna de cada mortal. A algunos concede abundantes dones con su cuerno de la prosperidad, mientras que a otros les arrebata todo lo que poseen. Sus decisiones son completamente imprevisibles: se mueve de un lado a otro, jugando con una pelota para mostrar la inestabilidad de la suerte, que unas veces se eleva y otras cae. Sin embargo, si alguien que ha recibido sus favores se enorgullece de su riqueza y no comparte con los dioses ni ayuda a los necesitados, entonces la antigua diosa Némesis interviene para reprenderlo y mostrarle la justicia divina.[9]

Estudios sobre Tique

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Tique fue adquiriendo gran importancia que no dejó de crecer hasta la época helenística y en la misma Roma. No posee mito; es solo una abstracción. Termina por absorber a ciertas diosas, como Isis, y originar una divinidad mística llamada Isitique, que en el sincretismo religioso de la época imperial representa el poder, mitad providencial, mitad casualidad, al que está sometido el mundo. Cada ciudad tiene su Tique (Τύχαι), que se representa coronada de torres, a la manera de las deidades poliadas. A veces Tique es representada ciega. Todo ello es un puro juego de símbolos y no pertenece a la mitología propiamente dicha.[10][6][8]

Polibio es el autor que más reflexiona sobre el concepto de τύχη («fortuna»). Aquí no aparece tanto como diosa mitológica sino como principio histórico. La fortuna ha guiado los acontecimientos del mundo hacia un único resultado: el dominio de Roma. La fortuna puede cambiar rápidamente el resultado de las operaciones militares y provocar cambios repentinos en la política. Suele alterar los planes humanos, produciendo resultados contrarios a lo que parecía más probable. En un contexto de decadencia de potencias antiguas, Polibio observa que la fortuna eleva y derriba imperios. Ningún poder político es permanente porque el curso de los acontecimientos puede cambiar.[11]

En su ensayo sobre la fortuna política Plutarco analiza como fuerza histórica que favorece a Roma. Es un ensayo retórico donde se debate si el poder romano se debe a tres fuerzas, la Virtud (ἀρετή, areté), la Providencia (πρόνοια, prónoia) y la Fortuna (τύχη, týque).[12]

Familia

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Dependiendo de los autores se le atribuían distintas genealogías. Así, algunos la consideraban una de las oceánides, hija de Océano y Tetis,[13][14] mientras que otros la hacían hija de Zeus Liberador,[15] o de Promatea (la Previsión) —y , en este caso, era hermana de Eunomía (el Buen Gobierno) y Peito (la Persuasión)—.[16] Otros dicen que Fortuna es una de las Moiras y que es mucho más poderosa que las otras hermanas.[17] Pluto, en una fuente, es descrito como su hijo.[18]

En Pausanias

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Pausanias dice que en Faras había un templo de Tique y una imagen antigua y que Homero fue el primero en mencionar a Tique en sus versos en sus himnos homéricos. Esta es la diosa más importante en los hechos humanos y tiene la mayor fuerza. Búpalo, experto en construir templos y en esculpir imágenes, hizo una imagen de Tique para los de Esmirna, fue el primero que sepamos que la representó con un gorro sacral en la cabeza y en una mano el llamado por los griegos cuerno de Amaltea. Él manifestó de esta forma las funciones de la diosa, Píndaro cantó también después otros aspectos relativos a Tique y la invocó como la que sostiene la ciudad.[19]

En Esopo

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Esopo nos cuenta varias fábulas edificantes sobre Tique. En la fábula del labrador y la Fortuna, Tique aparece como la verdadera dadora de riqueza. Cuando el labrador encuentra un tesoro y agradece a la Tierra (Gea) por él, Tique se manifiesta y le recuerda que no es la tierra, sino ella, la que decide otorgar los bienes. La diosa advierte que si las riquezas se malgastaran o se perdieran en necesidades, el mérito o la culpa no recaería en la Tierra, sino en la Fortuna.[20] En la fábula del caminante y la Fortuna, Tique aparece como la supervisora de los riesgos y la seguridad humana. Cuando el caminante, exhausto, se duerme junto al pozo, Tique se le acerca y lo despierta, advirtiéndole que si hubiera caído, él habría atribuido la culpa a la Fortuna y no a su propia imprudencia.[21]

Himno órfico a Tique

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El himno órfico LXXII (72) es probablemente el único texto antiguo relativamente completo dedicado a Tique como diosa. Es una invocación ritual que describe sus poderes sobre el destino humano:

Aquí te invoco, Tique, con mis súplicas, noble soberana, dulce protectora de los caminos, para la obtención de felices posesiones, en calidad de Artemisa conductora, renombrada, vástago de la sangre de Eubuleo, de irresistible deseo. Fúnebre y errática, objeto de celebración para los humanos, porque en ti reside la vida tan variada de los mortales, ya que a unos proporcionas una dichosa abundancia de bienes y, a otros, penosa pobreza, proyectando tu cólera con furor. Mas, ea, diosa, te suplico que vengas propicia a mi vida, rebosante de felicidad para el logro de un bienestar dichoso.[22]

Iconografía

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Tique estaba muy relacionada, por sus atributos, con Némesis, y con Agathos Daimon (el espíritu del bien). Aparecía en muchas monedas acuñadas en la época helenística en los tres siglos anteriores a Cristo, sobre todo en las ciudades ribereñas del Egeo, así como esculpida (Corinto). Dentro de la iconografía hispanorromana un bello ejemplo es la Tique o Fortuna de Itálica.

En la Edad Media se la representaba como una ciega que portaba la cornucopia o un timón simbólico. También solía llevar la llamada rueda de la fortuna, o bien se la situaba encima de la misma, presidiendo el ciclo del destino. En el arte grecobudista de Gandhara se la homologaba con la deidad budista llamada Hariti.

Véase también

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Referencias

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  1. Manuel F. Galiano: La transcripción castellana de los nombres propios griegos, apartado 285: «Τύχη, de complejo significado, tal vez haya que transcribirlo y no traducirlo, por Tique».
  2. Tiqué es una grafía influenciada del francés y no es recomendada por los estudiosos.
  3. Tyche es la forma también usada en algunas fuentes especializadas en español. Así, por ejemplo, en Hesíodo: obras y fragmentos, volumen 13 de la Editorial Clásica Gredos.
  4. Algunos autores se decantan por la grafía Fortuna, por ejemplo, en Píndaro: obras y fragmentos, volumen 68 de la Biblioteca Clásica Gredos.
  5. Los romanos utilizaban la grafía Tȳche en época helenística. Después del Imperio romano ya se decantó por la grafía Fortῡna.
  6. 1 2 3 Auguste Bouché-Leclercq; artículo: La divinité de la Fortune (Tyché): revista: Revue de l’Histoire des Religions, XXIII (1891). Bouché-Leclercq intenta explicar cómo la noción abstracta de fortuna se convirtió en una diosa. Su conclusión es que Tique nace de la abstracción filosófica del azar.
  7. LSJ: «τύχη»
  8. 1 2 Félix Alègre: Étude sur la déesse grecque Tyché (Lyon, 1889). Este es el primer estudio monográfico dedicado enteramente a Tique. Alègre sostiene que Tique no es sólo una abstracción, sino una verdadera divinidad religiosa.
  9. Robert Graves: Los mitos griegos, 32 (Tique y Némesis). Graves da como referencias a Píndaro (odas olímpicas XII, 1-2), Heródoto (Historias, I, 34 y III, 40), Apolonio de Rodas (Argonáuticas, IV, 1042-3) y Sófocles (Filoctetes, 518).
  10. Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Tique».
  11. Polibio: Historias, I IV, 1–2; I, 63; II, 38; IV, 2; XXIX, 21
  12. Plutarco: De fortuna Romanorum, passim
  13. Pausanias, Descripción de Grecia IV,30,4.
  14. Hesíodo, Teogonía 360.
  15. Píndaro, Olímpicas XII,1.
  16. Alcmán, fragmento 47.
  17. Píndaro, "himnos a los dioses" fr.40, citado por Pausanias VII 26, 8
  18. Esopo: Fábulas 413, (Fedro IV, 12)
  19. Pausanias: Descripción de Grecia IV, 30, 1—6
  20. Esopo: Fábulas 61 (el labrador y la Fortuna)
  21. Esopo: Fábulas 174 (el caminante y la Fortuna)
  22. Himno órfico 72, a Tique

Enlaces externos

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Tique
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